Mundo ficciónIniciar sesión—Tamim… —Marco lo palmeó en la espalda con suavidad un par de veces para despertarlo—. Tamim, despierta.
Sabía que el niño de tres años no podía entender una sola palabra en español, pero de alguna forma tenía que despertarlo y entregárselo a Sergio, que venía casi corriendo desde que había visto aterrizar el avión.
—¡Elize! —Sergio llegó junto a é







