Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalgo del hospital como si un demonio hubiese poseído mi cuerpo, acábare con ese hijo de puta que se atrevió a tocar a una de las pocas personas que me importan en esta vida, le haré pagar su maldita osadía, esperaba por su retaliación, pero el hijo de puta supo darme en donde duele y cuando menos me lo esperaba...
—No te vayas—salgo del hospital con mi ropa vuelta mierda, —quédate por favor.
Pide Sor







