Mundo ficciónIniciar sesiónLa ahora pelinegra se había encaminado de regreso al aparador, había hecho las reservaciones pertinentes en el piso superior en el que se había asegurado de encontrar a Jonathan.
—Me extraña que hayan pedido una habitación separada, al verlos, podría jurar que son esposos— sonrió nerviosa la recepcionista, mientras Paolo se acercaba al aparador.—De hecho, mis padres enloquecerían si llegan a saber que hemos c






