76.
JUDE
—Señor Harrigan, entiendo que esté molesto y de verdad, quisiera darle mejores noticias, pero no las tengo.
El oficial frente a mí, quien se escuda detrás de su escritorio, no puede ni siquiera mirarme a los ojos cuando admite que de alguna manera, alguien pagó la puta fianza de Dana y ahora anda libre por alguna parte de la jodida ciudad con esa cabeza loca suya.
—A ver si entendí. Me está diciendo que vino un extraño con un poco de dinero, les dijo que queria pagar su fianza ¿y simplemen