38. Leila.

Llegamos a la casa y la verja se abre de manera automática como el de la mía, pero este lo hace lateralmente. Al bajar del auto mi amigo se echa la llave al bolsillo y me toma de la mano, su madre ya nos espera en la puerta y me abraza cálidamente.

— ¡Reina! – Siempre me ha llamado así — ¡Tiempo sin verte! ¿Tienes hambre? – Niego — Cielo ¿no es muy temprano? – pregunta

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App