Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¡Nadine, que bonita sorpresa! – la observo directamente a los ojos.
Ahora noto la diferencia aunque en aquel momento no lo vi, son idénticas, pero esta mujer parece un verdadero demonio, su expresin de odio y frustración la pueden y se le nota la seguridad que tiene por encima, la soberbia que le voy a hacer tragar para que ns deje en paz de una puta vez.
— Realmente pens







