Mundo ficciónIniciar sesiónSiempre seré tuyo, aunque no lo quieras aceptar...
La veo salir agarrada del brazo del maldito metiche, mi sangre hierve bullendo por mis venas como si estuviese en el maldito infierno, mis dientes rechinan y Robert escucha por el intercomunicador.
— ¡Tranquilo tigre, debemos esperar que nos de la señal! – asiento, sé que no puede verme, pero me es imposible ha