Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe siento tan asustada que no se ni siquiera en quien confiar, con esta sala atestada de gente y me siento indefensa. Mi teléfono suena, veo en la pantalla el número de mi padre y titubeo al responder. Temo una mala noticia.
— ¿Papá? – es todo lo que digo cuando acepto la llamada.
— ¿Pequeña? – exhala de tal manera que dudo le haya quedado







