Thiago
Llego a un hotel a las afueras de la ciudad, Rebekah frunce el ceño confundida pero no dice nada, solo espera a que la guíe y eso hago. La ayudo a salir del auto, cierro y caminamos de la mano hasta la recepción. Allí hay un chico que nos da la bienvenida.
—Tenemos una reservación a nombre de Chad Scott.
El chico teclea en su ordenador y me mira medio raro, incluso lo veo sonrojarse. Okey, esto es incómodo.
—La habitación 410 Señor Scott, que pase una noche cómoda. —Me tiende una tarjeta