Lauren
Espero que Rebekah salga de mi oficina, cuando lo hace busco con rapidez mi móvil, marco el número de mi esposo y espero que conteste.
— ¿Qué tienes?
—Todavía no tengo nada Lauren. Buscar la vida de otra persona no es fácil.
—Pero prometiste ayudarme con esto, amor. Te lo ruego, ella me mira y se ilumina su mirada. ¿Y si de verdad ella es hija de mi hermana?
—No sabes nada de tu familia hace más de veinticinco años Lau, debes superarlo.
—Lo haré, solo dime que tienes. —Escucho un suspiro