Ojalá hubiera podido ignorarlo, pero me había quedado casi de último por ayudar a Jojo a levantarse y cuando íbamos a pasar la puerta Collin me sujetó fuerte del brazo.
–Hija, no te quedes atrás –mencionó Jojo.
–Ahora voy, solo habló un minuto con Collin.
–Muy bien, contaré ese minuto.
Cuando se alejó, miré alrededor, algunos empleados estaban levantando los platos de la mesa, aunque fingían no darse cuenta seguramente estaban atentos a lo que sucedía, así que Collin no iba a poder hacer nada.