Escuché la alarma, al principio estaba confundida, hace tiempo que no había dormido en otro lugar que no fuera el departamento, sentí el brazo de Jason obligandome a regresar a la cama, siempre hace eso, lo abracé y él sonrío, aún tenía los ojos cerrados cuando me besó.
–No te vayas todavía –murmuró.
Fue hasta ahí que reaccioné, estaba en su departamento con Tefy y Gabriela durmiendo al lado, me tengo que ir antes de que despierten.
–Me voy ya.
–Cinco minutos más –me pidió.
–Tu puedes tener tus