POV: Stella Sanders.
Me desperté a las cuatro de la madrugada, no sentía más sueño pero tampoco me sentía con energía, estaba en un estado neutral. Casi no había dormido, solo unas cuatro horas de las ocho recomendadas.
Miraba el techo de color blanco, impecable, miraba el bombillo apagado gracias a la luz que se filtraba del baño. Me hundía en mis pensamientos y me preguntaba: «¿Qué me inquieta?». Miré nuevamente el reloj, las cinco de la madrugada, ¿cómo pudo pasar tan rápido una hora?, solo