Mi teléfono no ha dejado de sonar.
Llamadas perdidas.
Mensajes.
Todos de Sebastián.
Pero no contesto ninguno.
Lidiar con él en este momento es lo que menos quiero.
Cada uno de los intentos de Sebastián por contactar son un recordatorio constante de que debo de regresar junto a él.
Pero en este momento no me importa.
Mientras espero abro algunos de sus mensajes.
Son todos igual.
¿Dónde estas?
El personal me ha dicho que saliste con una maleta.
¿Cuándo piensas regresar?
Son todo lo mismo.
Fastidi