Amelia
No puedo creer que mi vida haya cambiado de un momento para otro y tan abruptamente. Este año pintaba difícil y horrible, pero el destino me tenía muchas sorpresas preparadas que, en definitiva, son hermosas y que en lo absoluto eran esperadas. Dejé de ser la chica ingenua y engañada por su novio de la adolescencia a ser una mujer embarazada y cortejada por un hombre que se derrite de lo tierno y bondadoso que es. No digo que sea perfecto, porque es tan imperfecto como lo es cualquier se