Xionela toco varias veces el timbre hasta que la puerta se abrió y se llevo la sorpresa al ver a un Cristhofer en un estado deplorable, era mas que notorio que había estado consumiendo alcohol.
- Cristhofer que paso contigo. Porque has estado tomando, tu no puedes hacerlo y lo sabes, las pastillas y el alcohol no se mezclan.
- No te preocupes, estoy bien.- reviro molesto.
- No, no lo estas, vamos al baño para que te des un duchazo.- puntualizo con firmeza.
- Déjame en paz- rezongo.
- Te recuerd