Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la noche Ayla ya no aguantaba la angustia y Shaina que estaba igual decidió quedarse a dormir allí, para que mutuamente se hicieran compañía y tratar de encontrar una solución viable.
Llamaron al apartamento pero Murat seguía sin aparecer y su teléfono repicaba pero no agarraba. Sabía que no lo haría pues si había tomado ladecision de vengarse no dejaría que Ayla tratara de convencerlo de no hacerlo.







