Dixon.
La silueta del hombre de esmoquin negro con corbata roja se vislumbraba en la oscuridad de la noche, acercándose a ellos a paso apresurado. Dixon se puso de pie junto a su hermano. Su cuerpo se tensó en milésimas de segundos.
Reparó en Robert que pasó por su lado destilando el veneno dirigido a él. Entró a la casa sin mirarlos, pero la culpa permanecía allí, tan tersa como las verdades que les estaban amargando la existencia. Su hermano se sentía avergonzado, Derek veía a ese señor como