Dixon.
—¡Dios, es increíble el parecido de ustedes dos! —agregó Maggi asombrada, haciendo que Dixon saliera del trance que ella había provocado—. Sin dudas sus genes son dominantes, señor Derricks —su padre sonrió con suficiencia, Dixon rodó los ojos.
—No solo en el físico, Maggi —intervino la otra mujer—. También es muy hábil en los negocios, incluso lleva su propia editorial en Stanford.
—De "Luxury Voices" se encarga mi hermano, Derek —espetó con cansancio—. Yo solo lo ayudo a financiarlo.
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