Chantal sintió como las palabras de su amiga le atacaban algo dentro, muy en el fondo. Algo que estaba mezclado con una frustración y miedo al fracaso. Era ese punto que le negaba a aceptar la verdad. Que no le permitía ver que podría haber algo más entre ella y Dixon, algo más que la satisfacción entre pieles, algo que era tan placentero como el mejor de los orgasmos.
—No creo que Chanty esté lista para contestar eso, Amber. Creo que necesitas tiempo —dijo Anne a Chantal—, pero cuidado, amiga,