Capítulo 16.
Dixon.
Su móvil sonaba otra vez. No le interesaba mirar quién era. Podría ser su padre para hablar de algún negocio, su madre para preguntar por Derek o tal vez la chica a la que había dejado plantada esa noche. El caso era que no le interesaba en absoluto quién quisiera hablar con él. Era uno de esos días en el que el mundo le daba igual. Su mundo, ese en el que él era el centro, lleno de atenciones y elogios, y recrudecido por la indiferencia que él mismo emanaba, le daba igual. No estaba de