Chantal
Los días pasaban y el peso adherido a su corazón no se disipaba. El tiempo todo lo cura o todo lo quebranta y Chantal se mantenía entre el mismo remolino de emociones encontradas que le impedían tener una conversación sana con su padre y dejar de evitar a Dixon. Cada vez que Robert la llamaba sus exigencias y amenazas eran más fuertes. Lo había enfrentado, pero él no dejaba la posición autoritaria e intimidante que hacía que a ella se le erizara la piel con cada palabra. Tenía su voz de