Capítulo 13. Una sorpresa inesperada
Zaid
No me había dado cuenta de que tan grande era el baño de mi oficina, tenía mi rostro dentro del váter sacando el resto de mi desayuno, y sentía que el espacio se había reducido unos cuantos metros a mi alrededor, al terminar, tiré de la cadena y bajé la tapa para sentarme encima de ella. Me limpié mi boca con el pañuelo que solía siempre tener conmigo dentro de mi bolsillo trasero de mi pantalón.
—¿Qué es lo que me está pasando?—me hice esa pregunta en voz alta al mismo tiempo que miré de