—¿Embarazada?— los ojos del padre de Mía se iluminan
—así es, ven conmigo, te agradará verla
Los dos rey maliciosos caminan con firmeza, con pensamientos malignos hacia la pobre Mía que no les ha hecho nada malo.
Cada paso que da el rey Redmoon, lo ansía más, debido a que ha necesitado un cachorro de su hija para llevarlo con la bruja Zafiro y así tener más años de vida porque su enfermedad avanzada no tiene cura.
Estuvo a punto de llevarse a David, pero el rey Blackmoon le ganó y se lo arreba