—Ava, ¿y Christian? —Pregunta mi padre, al verme llegar sola al comedor.
—Ya se fue. —Digo un poco molesta.
—¿Acaso hiciste o dijiste algo malo, niñita?
—No sé, dímelo tú, ya que pareces saber perfectamente lo que pienso y quiero, padre.
—¿De qué hablas?
—¿Cómo fuiste capaz de afirmar que me casaría con Christian?
—¡Ay, por favor!, no me vengas con tus shows, cuando sabes perfectamente desde hace mucho, que te casarías con él.
—Pues te equivocas papá, eso era en el pasado, pero él s