ALASKA
Arrastró las maletas adentrándome al hotel destinado por la empresa. Todo el camino aquí fue un verdadero trauma para mí. Ninguno de los dos dijo nada después del incómodo momento de ser interrumpido y siento que se generó más por molestia que por el hecho.
Lo digo por mi, porque por muy mal que sea, por incorrecto que parezca, deseaba besarlo, aunque después de pensar en eso, emergía el sentimiento de culpa pensando como siempre el Abel. No lo puedo sacar de mi cabeza por mas que asi