La noche en el bar estaba en pleno apogeo. Los sonidos de risas, conversaciones animadas y música llenaban el espacio mientras los clientes se divertían, inmersos en la atmosfera vibrante. Yo estaba en mi tercer vaso de cerveza, y ya empezaba a disfrutar del sabor amargo y efervescente de la bebida.
Caleb y otros hombres lobo, todos en su forma humana, estaban más alejados del bar. Observarlos interactuar con los humanos era una experiencia fascinante para mí. Nunca antes había visto a los homb