Lo veo, Hunter.
Sonreí, decidida a experimentar todo lo que el mundo humano tenía para ofrecer, incluso si no era "tan genial". Hunter se acercó a mí, y pude sentir su aliento cálido contra mis labios. Cerré los ojos e incliné hacia él, nuestros labios tocándose suavemente.
La sensación fue abrumadora. Podía sentir todo al mismo tiempo: el calor de sus labios, el sabor de su aliento, la electricidad que parecía correr entre nosotros. Era como si el mundo a nuestro alrededor desapareciera, y solo existiéramos n