Capítulo 89. Decisiones irrevocables.
Alejandro sintió que la paciencia se le agotaba. Respiró profundamente, tratando de mantener la calma antes de responder.
—Abuelo, te equivocas —, dijo con voz firme, pero respetuosa. —Amelia no ha intrigado contra nadie. Fue Lisya quien cometió actos imperdonables contra nosotros. Ella misma lo confesó todo.
Don Aurelio lo miró con incredulidad, su rostro enrojecido por la furia.
—¡Imposible! Lisya jamás haría algo así. Ella me dijo que la involucraron, tú por creerle todo a esta —insistió col