Capítulo 23. Jugando con Fuego.
Martín asintió, pero su mano temblaba levemente mientras recogía sus cosas. La oficina de Alejandro estaba impregnada de una tensión sofocante, como si el aire se hubiera vuelto más denso. Alejandro se levantó de su silla con una lentitud que solo incrementaba la presión en el ambiente. Su imponente figura proyectaba una sombra que parecía oscurecer todo a su alrededor.
—Quiero que la localices inmediatamente y que esté aquí en media hora —ordenó Alejandro, su voz afilada como un cuchillo que c