Capítulo 152. Una segunda oportunidad.
Sergio se quedó inmóvil, su rostro una máscara de emociones contradictorias. El silencio que siguió fue ensordecedor, solo interrumpido por la respiración agitada de Naomi y el suave tarareo de Alexandre, ajeno a la tensión que se había apoderado de la habitación.
Finalmente, Sergio habló, su voz ronca y cargada de emoción. Cerró los ojos, como si necesitara recuperar el control. Las emociones lo abrumaban: miedo, felicidad, sorpresa, incertidumbre. Todo se mezcló, y por unos segundos no supo c