Capítulo 121. Revelaciones al Límite.
Naomi no podía moverse. Las palabras que acababa de pronunciar parecían retumbar en su propia cabeza, mientras Sergio seguía mirándola, sus ojos fríos como el hielo. Sabía que no había vuelta atrás.
Lo había confesado, lo que con tanto celo había guardado, lo que había intentado enterrar bajo un manto de mentiras. Había confesado la verdad.
—¿Tu hermana? —repitió Sergio con incredulidad, su voz baja, como si estuviera intentando procesar lo que acababa de escuchar.
Naomi asintió débilmente,