137...... Protegerlos del otro lado.
Estoy en la habitación de mi hijo viendo cómo el doctor lo revisa.
Mis ojos no se apartan de Leonardo ni un solo segundo.
Todavía me cuesta creer que hace apenas unos días estaba conectando a máquinas y respirando con ayuda. Ahora se ve mucho mejor. Más fuerte. Más despierto.
Aun así, el miedo sigue ahí.
Porque basta con verlo tan pequeño para recordar todo lo que estuvo a punto de pasar.
El doctor termina de revisar algunos datos en la tableta electrónica y luego me mira.
Camino ha