Una semana pasó muy rápido para el gusto de Gabriela, desde la discusión con Jose todo se volvió algo confuso. Espero que él volviera a hablarle después de unas horas, cuando llegó la noche, pensó que tal vez había enojado mucho a su novio.
Lo buscó en su casa, pero no lo encontró. Simplemente se acostó y pensó en darle a Jose el espacio que necesitaba.
Cuando ya su enojo se esfumo puso las cosas sobre la mesa imaginaria en su mente. Sabía que había sido muy cruel con su mate, ella lo sabía, no