Jessy aún temblaba cuando Bael entró en aquella casa en medio de la vegetación y la cargó hasta dentro colocándola sobre un sofá de la sala.
Habían estado volando por lo que Jessy creyó que había sido mucho más de una hora. Al comienzo habían volado a una velocidad terriblemente alta. Jessy pensaba que en cualquier momento se estrellarían con alguna montaña, pero después Bael empezó a desacelerar y planeó sobre la vegetación con más tranquilidad.
Jessy sabía que ya se había calmado, sin embargo