Odette aterrizó en el jardín del palacio limpiando las lágrimas traicioneras que surcaban por su rostro. Camino viendo las hermosas flores del vasto paisaje y decidió estar un momento sola antes de enfrentar a su mate.
Se sintió extraña al no sentir esa inmensa felicidad que supuso que sentiría al encontrarlo. Le había rezado mucho a la diosa luna que le brindara una alma gemela, a pesar de que posiblemente no debería tenerla ya que ella era un semi ángel y no una mujer loba. La diosa luna le e