20. Ven a mí
El silencio que siguió fue ensordecedor. Cade me miraba fijamente, con una expresión que oscilaba entre la sorpresa, la incredulidad y algo más oscuro que me hizo sentir un calor sofocante en el estómago.
—Estás bromeando —dijo finalmente.
—¿Acaso parezco estar bromeando?
—Lily, tú... —Se detuvo, se pasó una mano por el pelo, visiblemente nervioso—. Eres la hermana pequeña de Tyler. Tienes diecinueve años. Yo tengo veintisiete. Y Tyler está literalmente en la habitación de al lado. Esto es una