En la mesa que habían preparado para la familia Valladolid, Valeria no pudo evitar sonreír. Harry y Zein notaron lo feliz que estaba Valeria, por lo que querían saber en qué estaba pensando.
—Vamos, madre, ¿en qué has estado pensando? —Preguntó Zein.
Valeria negó con la cabeza y, en una posición elegante, tomó un sorbo de su copa de vino.
—No, no es nada, hijo mío. Sólo estoy… feliz…
—¿Por qué?— Harry quería saber. Para ese entonces, Harry ya se había convertido en parte de la familia, por lo q