Para entonces Amelia ya había estado soportando mucho. Marcos estaba a su lado, sentado frente a Valeria, quien estaba con las piernas cruzadas y una sonrisa en el rostro. Le hacía feliz saber que Amelia como Erika estaría sufriendo por su hija en ese momento. Pero también tuvo que admitir que Amelia estaba haciendo un buen trabajo al no mostrar lo preocupada y lo mucho que sufría por su hijo.
Habían pasado más de 30 minutos desde que los médicos recibieron al pequeño bebé en ese hospital y nad