Para poder derrotar al oponente, estaban dispuestos a usar cualquier truco, y una de sus estrategias era aprovechar a las bestias demoníacas. Pero lo que no sabían era que esas bestias también tenían sus propios planes.
Las bestias más poderosas tenían una inteligencia comparable a la de los humanos. En la Ciudad del Caos, la más fuerte de todas era un Tigre de Escamas Negras, cuya habilidad de combate había alcanzado el nivel más alto, superando a la mayoría de los guerreros.
Este tigre, además