—¡Mocoso insolente! ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¡Parece que estás cansado de vivir! Si tanto deseas morir, no tengo problema en cumplir tu deseo.
Dicho esto, el hombre de la túnica blanca intentó actuar, pero instintivamente echó un vistazo al hombre clavo y al que llevaba una máscara negra. Tras pensarlo un poco, se contuvo. En esta situación, cualquier acción precipitada podría desencadenar una reacción en cadena.
Si atacaba, esos dos aprovecharían la oportunidad para atacarlo también, y