Tras escuchar las palabras de Fane, Tino no pudo evitar reírse, su reacción fue idéntica a la de Ricardo. Ambos tenían un temperamento similar, y esta respuesta no sorprendió a Fane. Mientras se reía, Tino le dijo:
—¿Dices que estamos presumiendo? ¡Vaya, eso es algo que debería decirte yo a ti! ¡Es realmente gracioso! ¡No tengo idea de qué están pensando ustedes!
Mientras decía esto, él miraba con frialdad a Fane, como si estuviera viendo a un tonto de verdad.
Sin importar cómo lo miraba, la e