Aarón Zamora sonrió con suavidad y sacudió la cabeza con resignación.
—No hay manera de evitarlo. Ya que nos hemos comprometido, debemos hacerlo bien. No te quejes tanto. Quizás solo te alaben un par de veces, pero si te recuerdan, en el futuro, si necesitas ayuda, puede que te ayuden a resolver cualquier problema.
Leandro encogió los hombros con indiferencia después de escuchar eso.
—¿Qué problemas podrían surgir que necesiten su ayuda? Además, estoy seguro de que si realmente tengo algún pro