El dolor disminuyó en gran medida en un instante, y la conciencia de Javier comenzó a regresar poco a poco. Abrió vacilante sus ojos, y lo primero que vio fue a Fane extendiendo la mano hacia su manga, sacando de ella una caja de jade que contenía la fruta del Alma. Esa escena provocó una profunda agitación en Javier, y su cuerpo comenzó a retorcerse una vez más.
Sus labios estaban sin color, sus ojos se abrieron de par en par, y con rabia miró a Fane, deseando arrancarle un pedazo de carne. Jav