Alejo estaba un poco emocionado:
—Sé que has tenido problemas con ciertas personas, más específicamente con ciertas sectas, pero no tienes que preocuparte, esas cosas ya no importan. Aquellos que te han ofendido no volverán a aparecer frente a ti.
Al escuchar esas palabras, Fane se sintió aún más intrigado. Cuando dijo eso, la voz de Alejo transmitía confianza y determinación. Fane percibió el mensaje implícito: mientras él pudiera ayudar al continente Hestia, esos antiguos conflictos ya no ser