Al principio, Pablo se sintió complacido al pensar que su estratagema no había sido descubierta por Fane. Sin embargo, gradualmente comenzó a notar algo extraño: Fane parecía muy dispuesto a acompañarlo en la dilación del tiempo. Eso dejó a Pablo sorprendido de repente. Fane no era alguien sin cerebro; tenía que haber una razón para su comportamiento. ¿Qué estaba planeando ese chico?
Mientras su corazón latía descontroladamente, Rafael finalmente logró contener sus heridas internas. Con una man