Las declaraciones recientes de Benigno también enfurecieron a Diego. Ambos se consideraban enemigos mortales y la atmósfera se volvió repentinamente tensa, casi a punto de estallar en violencia al instante.
Sin embargo, en ese preciso momento, se escucharon pasos desde lejos. Ambos se quedaron perplejos y giraron la cabeza hacia el origen del sonido. Vieron a un hombre vestido con una túnica verde, caminando hacia ellos con paso firme.
Ese hombre parecía extremadamente relajado y tranquilo, como