Las palabras de Fane sonaron categóricas y definitivas, como si estuviera dando por sentado el resultado de este asunto. Después de escucharlas, la duda en las miradas de las personas a su alrededor se intensificó. ¿Cómo podía estar tan seguro de este resultado?
El hombre barbudo frunció el ceño y le preguntó de nuevo: —¿Por qué crees que Mateo perderá? ¿Tienes alguna razón?
Fane ya sabía que le harían esta pregunta. Levantó la vista hacia la plataforma de combate y respondió con calma: —Lo sabr