Cuando estas palabras salieron de la boca de Fane, Xurxo y Horacio no pudieron evitar reírse en voz alta una y otra vez. Los dos parecían estar viendo a un payaso haciendo trucos en la calle y consideraban que las palabras de Fane eran extremadamente arrogantes.
Mientras se reía, Xurxo dijo:
—¿Sabes lo que estás diciendo? ¿Puedes mirar primero la medalla que cuelga en tu pecho antes de hablar? ¡Eres solo un alquimista de sexta categoría y te atreves a ser tan arrogante! En el futuro, aprende a