Sin embargo, ella nunca pensó que la fuerza de ese movimiento causal del brazo de Fane pudiera ser tan mortal y poderosa que rompiera el extremo del bastón que ella sostenía. La increíble fuerza atravesó su mano, haciéndola temblar incontrolablemente mientras luchaba por sostener el bastón.
"¡Ah!".
La anciana retrocedió unos pasos, y su mano derecha estaba temblando sin control. Ella miró a Fane con los ojos llenos de terror y respeto al mismo tiempo.
La fuerza de Fane era impresionante, y